Duende no era un perro difícil.
Era un perro con miedo.
Mucho miedo.
Cuando llegó a casa, vivía en alerta constante.
... y yo, no sabía cómo ayudarle.
Su etóloga puso en el informe algo que no se me olvidará: "Duende es un perro con miedo a la vida"
No hubo soluciones rápidas, pero sí hubo dudas, errores, aprendizaje.
Muchas horas de estudio, formaciones, seminarios, libros... Intentando entenderle de verdad.
Poco a poco, algo empezó a cambiar
Y no sólo él. También en mí.
Duende me enseñó que el problema no es el comportamiento, sino lo que él siente.
Si tu perro tiene miedo...
necesita lo mismo que Duende: