Con dos años el perro de mi abuelo, me atacó y me mordió en la cara, lo que me provocó pánico a los perros.
Poco a poco, el miedo fue pasando, y en casa convivimos con varios perros.
Pero todo cambió con Duende.
Un podenco adulto, que adopté en una protectora, con tanto miedo…
que la etóloga llegó a describirle como un perro con "miedo a vivir".
Ahí empezó mi verdadero aprendizaje.
No desde la teoría.
Desde la necesidad de ayudarle.
Probé, busqué, me formé…
hasta entender algo clave:
El problema era entender lo que sentía.
Cuando dejé de corregir…
y empecé a comprender,
todo empezó a cambiar.
Hoy acompaño a personas que viven lo mismo que yo viví:
Perros con miedo, reactividad o bloqueo
y humanos que no saben cómo ayudar sin empeorar la situación.
Mi enfoque es claro:
No trabajo desde el control y la obediencia.
Trabajo desde la comprensión y la gestión emocional.
Me he formado en:
Pero, sobre todo,
mi mayor aprendizaje ha sido vivirlo en primera persona.
Si estás aquí, probablemente ya lo has intentado todo.
Y no necesitas hacerlo perfecto.
Solo necesitas entender qué le ocurre a tu perro.
👉 Estoy aquí para ayudarte a hacerlo juntos.